…¡y el globo voló!

El 12 de junio, el equipo de Eclipsos llevó a cabo el lanzamiento de prueba de un globo sonda que alcanzó más de 38.000 metros de altitud. A bordo, dos cámaras registraron impresionantes imágenes de la Tierra desde la estratosfera en una misión que, pese a algunos contratiempos, se saldó con éxito y permitió recuperar todo el material grabado.

El viernes 12 de junio vivimos una de esas jornadas que se quedan grabadas en la memoria. Después de meses de preparación, pruebas y nervios, nuestro globo sonda estratosférico despegó por fin en un lanzamiento de prueba que terminó superando los 38.000 metros de altitud.

Un lanzamiento lleno de aprendizaje

No fue un vuelo perfecto. Hubo pequeños errores, decisiones improvisadas y algún que otro contratiempo técnico de esos que solo aparecen cuando llega el momento de la verdad. Pero precisamente para eso sirven los lanzamientos de prueba: para aprender, detectar fallos y mejorar.

Y, aun con todo, el resultado fue un éxito rotundo. El globo ascendió con normalidad hasta internarse en la estratosfera, llevando a bordo dos cámaras y un contador geiger que registraron todo el viaje.

Imágenes que ponen los pelos de punta

Las grabaciones recuperadas son sencillamente impresionantes. Desde tierra uno imagina el vuelo, pero ver en vídeo cómo el paisaje se hace cada vez más pequeño, cómo aparece la curvatura de la Tierra y cómo el cielo se vuelve completamente negro es otra cosa. Son imágenes que recuerdan por qué hacemos esto: por la emoción de explorar, de experimentar y de compartir la ciencia de una forma cercana y espectacular.

La Tierra desde el globo sonda, a 38.000 metros de altura
La Tierra desde el globo sonda, a 38.000 metros de altura

Recuperación rápida y misión cumplida

Tras el estallido del globo y el descenso en paracaídas, el equipo consiguió localizar y recuperar la carga útil sin que la búsqueda se alargara demasiado. Las dos cámaras y el resto del material llegaron de vuelta en buen estado, lo que nos permitió revisar los datos y disfrutar de las imágenes pocas horas después del vuelo.

Un paso más para Eclipsos

Este lanzamiento no era solo una prueba técnica. Era también una forma de comprobar que el proyecto Eclipsos sigue creciendo y ganando experiencia de cara a futuros retos y actividades relacionadas con el eclipse de 2026 y la divulgación científica en el territorio.

Nos quedamos con muchas lecciones aprendidas, una lista de mejoras para el próximo vuelo… y la satisfacción de poder decirlo alto y claro:

¡LO LOGRAMOS!