Un globo sonda a 36.000 metros durante el eclipse solar de 2026

El 12 de agosto de 2026, el proyecto EclipSos volvió a la estratosfera con el lanzamiento de un globo sonda desde Tosos (Zaragoza), coincidiendo con el eclipse solar.

EclipSos forma parte de Misión Globo Sonda, el proyecto original impulsado por la Federación de Asociaciones Astronómicas de España (FAAE) para acercar la experimentación científica y el estudio de la atmósfera mediante globos sonda.

El objetivo de esta misión era doble: obtener datos atmosféricos durante el eclipse y conseguir imágenes de la sombra de la Luna sobre la Tierra desde gran altitud.

Un lanzamiento con el eclipse como objetivo

Los días anteriores se realizaron simulaciones de la trayectoria, que resultaron bastante acertadas. El mismo día se preparó la carga útil y se comprobaron los sistemas de seguimiento, comunicaciones y captura de imágenes.

La carga incorporaba una Vaisala RS41, una segunda Vaisala con Horus y una sonda LoRa.

El hinchado del globo comenzó sobre las 17:30. La falta de un regulador de helio se solucionó gracias a uno prestado en el Casino de Tosos. Además, un problema con las mediciones del peso de la carga y del helio obligó a reajustar ligeramente la hora prevista de lanzamiento.

A pesar de todo, el globo despegó con éxito poco después de las 19:00, con el objetivo de permanecer en vuelo durante la totalidad del eclipse.

36 kilómetros de altura

El ascenso transcurrió con normalidad y el globo alcanzó unos 36.000 metros de altitud alrededor de las 20:33, manteniéndose en vuelo durante el momento previsto del eclipse.

Ver el vídeo completo del vuelo

La radiosonda Vaisala transmitió sus datos a través de SondeHub, permitiendo reconstruir la trayectoria y obtener perfiles de temperatura y humedad durante el ascenso y el descenso.

Estos datos son especialmente interesantes porque corresponden a una jornada de eclipse y permitirán estudiar posteriormente la evolución de las condiciones atmosféricas con la altitud y su posible relación con la variación de la radiación solar.

Consultar todos los datos del vuelo

No todo salió como esperábamos

Uno de los objetivos principales, obtener imágenes de la sombra de la Luna sobre la Tierra, no pudo cumplirse. Los problemas con la alimentación de las cámaras hicieron que una dejase de funcionar unos 20 minutos después del lanzamiento y que la segunda se apagase aproximadamente cinco minutos antes de la totalidad.

También se produjo un fallo en la Vaisala equipada con Horus, que había funcionado correctamente en pruebas anteriores.

Aunque estos problemas limitaron parte de los resultados, también nos han permitido identificar mejoras necesarias para futuras misiones: revisar la alimentación de las cámaras, realizar pruebas más prolongadas de los equipos, mejorar la estimación del helio y asegurar que todo el material necesario esté disponible antes del lanzamiento.

Una recuperación gracias a los vecinos

Tras alcanzar su máxima altura, la carga descendió suavemente en paracaídas y aterrizó cerca de Encinacorba, alrededor de las 21:30.

Los vecinos que estaban observando el eclipse vieron caer el paracaídas rojo, localizaron la carga, la recogieron y contactaron inmediatamente con el equipo.

Gracias a ellos, toda la instrumentación pudo recuperarse y ser revisada al día siguiente.

Una misión satisfactoria

El lanzamiento consiguió sus principales objetivos operativos: volar durante el eclipse, alcanzar aproximadamente 36 kilómetros, obtener datos atmosféricos y recuperar la carga útil.

No conseguimos las imágenes de la sombra de la Luna que buscábamos, pero la misión nos ha permitido validar los sistemas en condiciones reales y, sobre todo, aprender qué debemos mejorar para el próximo lanzamiento.

Y, por supuesto, también hubo tiempo para disfrutar del eclipse.

Gracias

Queremos agradecer especialmente a Editorial Punto Azul, por financiar el lanzamiento; a Casa Rural Las Alparceras, por alojar al equipo; y al Ayuntamiento de Tosos, especialmente a Luis y David, por acogernos y ayudarnos.

Gracias también a Jordi, Marita y Sara, a Mariana por prestarnos el regulador de helio, y a los vecinos y visitantes de Encinacorba, cuya colaboración fue fundamental para recuperar la carga.

Y, una vez más, gracias a todos los alumnos y sus familias por hacer posible que el proyecto siga creciendo.

El eclipse terminó. El globo volvió a tierra. Ahora toca analizar los datos y preparar el próximo vuelo.